¿Qué secretos esconde la regueifa de valongo?

2021-05-09
¿Qué secretos esconde la regueifa de valongo?

La regueifa se fabrica con tanta perfección que hace la boca agua a mucha gente.

La regueifa —del árabe (ar)rgaifâ— es una rosca hecha de masa de pan blanco. Este pan retorcido, tradicional del norte del país, es una variedad de pan español cuya masa se comprime manual o mecánicamente para hacerla más fina, más blanca y más seca. 

Este pan se encuentra a la venta en todas las fiestas y romerías, pero la regueifa de Valongo es la variedad más conocida, y resulta fácilmente distinguible por los adornos de masa: lazos, piñas, hojas, nueces o espigas, entre otros.
Desde siempre, las regueifas se elaboraban con la flor de la harina de trigo. Era habitual ver a las personas con una regueifa bajo el brazo al salir de la misa dominical, lo cual le valió el apelativo de «pan de domingo». En Pascua, los padrinos regalaban una regueifa a sus ahijados.

La regueifa tiene una masa más dura y brillante, ya que se trabaja con una máquina llamada «sobador». Si es de buena calidad, una vez cocida se rompe formando láminas.

En el siglo XIX llega a Valongo y Ermesinde el ferrocarril, como consecuencia de la industrialización, de modo que las regueifas empezaron a venderse en las estaciones. La regueifa valonguense y la figura de la panadera se hicieron habituales para los pasajeros, y fueron adquiriendo fama en estaciones cada vez más distantes, ya que se anunciaban a voces cada vez que el tren se detenía.