La fama del pan de valongo: desde el siglo xviii hasta nuestros días

2021-05-06
La fama del pan de valongo: desde el siglo xviii hasta nuestros días

La situación geográfica de Valongo, entre los molinos del río Ferreira y la ciudad de Oporto, resultó decisiva para el desarrollo de la industria del pan.
Desde tiempos inmemoriales, la antigua carretera real proporcionaba y facilitaba el comercio con la Ciudad Invicta. Los portuenses y las tierras vecinas se alimentaban básicamente del plan blanco de trigo y de los biscoitos elaborados en los hornos de Valongo.

Según los estudios, a principios del siglo XVIII en Valongo se podían encontrar muchas panaderías que suministraban pan a Oporto y a los arrieros que transportaban trigo.
La fama del pan de Valongo viene de muy atrás, ya que también guarda relación con el cuidado de los enfermos de la Casa de la Misericordia de Oporto, en el Hospital Dom Lopo de Almeida, tal como se describe en el Livro de Lembranças de 1700.

En las últimas ordenanzas de la parroquia de Valongo, el número de panaderos registrados supera los 120. Si suponemos que cada panadero guardaba relación no solo con su propia panadería, sino también con molineros, leñadores, agricultores y arrieros, podemos imaginar que Valongo gravitaba alrededor del pan.

En la segunda mitad del siglo XIX, un estudio municipal revela que el número de panaderías y pastelerías supera las setenta. Casi no había una casa que no tuviese un horno para cocer pan, biscoitos y regueifas.
Estos saberes y este oficio, transmitidos de generación en generación, hicieron llegar hasta nuestros días los famosos biscoitos y regueifas, y sustentan la reputación de este municipio.